Así me pasa siempre... pensar que pensé sentirme mejor, que pude salir de lo que yo llamaba yo.
Y aquí estoy con las mismas ganas, los mismos errores y con menos idea del porqué siento esto.
Así prosigue este encierro mental, que dura días y días y horas y horas y todo lo que se considere tiempo para y por el tiempo.
Lo que agradezco es esta inspiración atrayente que me hace sacar de mí estos sentimientos que me agobian cada día. Y al final sé donde expresarme y hablar sin pensar a quien puedo afectar.
A lo mejor yo vine para estar sola, para saciarme sola y sentirme así sola. Porque aunque tenga todo para seguir sigo aquí estancada queriendo morir y lo menos extraño.... Sola.
La muerte... la tan penosa y aberrada muerte. Lujuriosa y escandalosa muerte.
Finalmente es lo que hacemos para desgastarnos y poder llegar allí. Algunos más rápido que otros, pero todos corren por llegar allí inconcientemente, y así inconcientemente es como sepulto pequeñas partes de mi cerebro que chocan con la bella naturaleza que me hace entender que sí... a veces yo nací para vivir.
O interactúo con mi rabia, ira, cólera, enojo. furia, furor, exasperación, irritación y me desmuestran que guardo en mí los parajes más macabros que alguna persona pueda sentir.
Rabia de qué? ... Rabia de ser Yo, de lidiar con ser un humano que ensangrenta esta vida y ambiente del color negro tornazol más oscuro. Rabia de vivir para mí, y no saber hacer las cosas como yo pensé que podía.... Rabia de contenerme cada día y pensar que estoy bien.
Rabia de vivir para mí y tratar de sentir para otros, en vano quizás por unos minutos.
Rabia de acceder cada día a mi sepultura emocional, en la que ya no busco nada más que descansar.
Entonces una vez más digo que me enteré de mí, que mi existencia es tan sagrada como tan profana que no sé bien qué tanto puedo hacer por mí.
Y aquí estoy con las mismas ganas, los mismos errores y con menos idea del porqué siento esto.
Así prosigue este encierro mental, que dura días y días y horas y horas y todo lo que se considere tiempo para y por el tiempo.
Lo que agradezco es esta inspiración atrayente que me hace sacar de mí estos sentimientos que me agobian cada día. Y al final sé donde expresarme y hablar sin pensar a quien puedo afectar.
A lo mejor yo vine para estar sola, para saciarme sola y sentirme así sola. Porque aunque tenga todo para seguir sigo aquí estancada queriendo morir y lo menos extraño.... Sola.
La muerte... la tan penosa y aberrada muerte. Lujuriosa y escandalosa muerte.
Finalmente es lo que hacemos para desgastarnos y poder llegar allí. Algunos más rápido que otros, pero todos corren por llegar allí inconcientemente, y así inconcientemente es como sepulto pequeñas partes de mi cerebro que chocan con la bella naturaleza que me hace entender que sí... a veces yo nací para vivir.
O interactúo con mi rabia, ira, cólera, enojo. furia, furor, exasperación, irritación y me desmuestran que guardo en mí los parajes más macabros que alguna persona pueda sentir.
Rabia de qué? ... Rabia de ser Yo, de lidiar con ser un humano que ensangrenta esta vida y ambiente del color negro tornazol más oscuro. Rabia de vivir para mí, y no saber hacer las cosas como yo pensé que podía.... Rabia de contenerme cada día y pensar que estoy bien.
Rabia de vivir para mí y tratar de sentir para otros, en vano quizás por unos minutos.
Rabia de acceder cada día a mi sepultura emocional, en la que ya no busco nada más que descansar.
Entonces una vez más digo que me enteré de mí, que mi existencia es tan sagrada como tan profana que no sé bien qué tanto puedo hacer por mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario