sábado, 26 de mayo de 2007

Una vez Más...

Se inclinó una sombra en mi interiory poco a poco se fue tornando de un color transparente, y me preguntaste si existía un color más armónico que iluminara tu perfil odioso.
Yo, sin reparos dejé asesinarme y prontamente morirme de a poco, no existió sed alguna que tapara toda esta inundación aparente.



Tu alma enferma, asesina mi propia vida y prontamente se apodera de mi como un ser poderoso y asesino…
Infinitamente, llena de ardorosas llagas insisten en salir al sol, y mi conciente desesperado lucha contra algo, y ese algo extrañamente no lo hallo. No podré disimular, y rápidamente se incendia mi interior de una manera incandescente y terrible. Las cenizas se comienzan a desgarrar en mi aura, no sé como enfrentarlo…. Soltaste mi mano muy luego, pero la tienes apretada y ya no se logra traspasar estas barreras que tampoco actúan de forma modesta.



Me cuesta escribir, cómo me cuesta quererte sin problemas ni abatimientos… que puede ser tan difícil que tomar una mariposa con sólo un dedo o buscarte a ti mismo en tu propio interior….
Pero sin embargo, algo quiere alegrarme o abrazarme… estoy muerta por dentro pero reviviendo por fuera y acalambrándome con cada palabra que llega a mi porvenir y simplemente rebotan estas situaciones de descontento y problemas…problemas para mí de la importancia digna arrastrada, todo se arrastra y perdura durante años, y no me puedo convertir en mejor persona, no para los demás, sino para mí.



Acompáñenme a mitigar estos lúgubres días que siguen traspasando la transparencia innata de mi ente, y aunque intente pararlos o tapar el sol con un pelo, irreparablemente me hundo en mi nido oscuro….
Te hablo y no me escuchas, te miro y me asusta esa mirada llena de recelo y odio que expelen tus manchas oscuras de tus ojos…
Una vez más me veo sumida en la nostalgia de mi futuro, de mi presente o la intolerancia a mi pasado…. Y mis manos ya no sudan amatistas ni piedras preciosas, sino un tumulto de lóbregos insectos engañados y arrepentidos…
Simplemente, creo que jamás serás mi ejemplo, mi fuente de alegría, mi razón de existir, mi apoyo irremediable… sino el ser más despreciable e inexistente en una familia que pierde su existencia poco a poco. La mía.


No hay comentarios: