lunes, 19 de octubre de 2009

Meteoritos Incandescentes

Una pequeña Estrella al encontrarse con un ardoroso Meteorito, le pregunta titubeante  si puede acompañarlo, con el Fin de viajar por el universo y conocer cosas extremadamente exquisitas... Llenas de vivacidad, color y amor.
Es así que el Meteorito sin pensarlo no niega esta oportunidad y tal fue a sí que un día l,  toma a la estrella y la lleva por los lugares más ardorosos, llenos de rojos y naranjos sutiles...
La estrella encandilada, le pide muchos paseos más, a los que el Meteorito acepta, pero con la condición que ella cargue con todos sus temperamentos, su físico extremadamente térmico y su corazón muy deshabitado.
Aun así incandescentemente quiso seguir con esto, todo por recorrer más tiempo junto a la masa abrasadora, cargó con todos estos problemas, seguido del alarmante calor que sentía, el agobiante llanto prolongado de su compañero, el cansancio de tener un peso más del que sentía...


Un día al despertar se dio cuenta que un rayito de luz había nacido en su acompañante, y  ella tenía en su cuerpecito grietas del meteorito y lindos colores rojizos... La estrella vio como su amigo luminaba cada rincón ahora y que junto con el rayito una patita de ella había quedádose en la punta del corazón del meteorito.

Siguieron su viaje, cansador pero lleno de luz, un poco menos pesado y mucho más ameno......
Pasaron los días y lentamente se fusionó el corazón de la estrella con el del meteorito, creando un ambiente cálido, fresco y mucho más potente que lo que tenían al principio.
Pensando que todo estaba bien, dejaron pasar el tiempo. Cada vez se regalaban cada partecita de sí mismos, llegando a mimetizar un Meteorito completamente luminoso y una estrella con la capacidad de volar donde se le antojara de colores cobrizos esta vez.

Siguió un tiempo cálido, pero de a poco la Estrellita había perdido un par de patas, junto con eso el Meteorito pareciera que se sentía aun bien , pq llevaba consigo muchos menos problemas, una seguridad alarmante y mucho amor guardado.
Nuestra amiga hizo caso omiso a estas alarmantes masacres en su cuerpo, y fue así cuando comenzaron a  pasar los días y con esto comenzó a sentir un dolor punzante alrededor de su corazón (pegado en su compañero)....
Qué está ocurriendo?? , se preguntaba sin parar... sintiendo la agonía de separación y junto con esto la pérdida de una tercera patita....
Ahora puedes tenderme una mano??' , preguntó la estrella un tanto asustada.... Meterito... PUEDES TENDERME UNA MANO?... volvió a preguntar, pero ambas veces no hubo respuesta más que la sensación de comodidad que sentía el meteorito por todos SUS logros, SUS amistades, SU vida.

Meteorito... ahora, puedes volver junto a mi cada piececita que dejé botada en tu cuerpo??.........
y prosiguió con un silencio el cual sigue en cada rincón del universo.

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